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        <title>Opiniones de Baraka (El último paraíso)</title>
        <description>Listado de opiniones de Baraka (El último paraíso) realizadas por los usuarios de MySofa</description>
        <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso</link>
        <lastBuildDate>Sat, 20 Mar 2010 14:42:56 +0100</lastBuildDate>
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            <title>Opiniones de Baraka (El último paraíso)</title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso</link>
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        <language>es-es</language>
        <copyright>Copyright 2010 mysofa.es</copyright>
        <webMaster>rss@mysofa.es</webMaster>
        <docs>http://cyber.law.harvard.edu/rss/rss.html</docs>
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            <title>Opinión de Carlos de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/320888/baraka/</link>
            <description>Baraka, es un documental filmado por el Director Ron Fricke, filme que se sale de todo contexto habitual, basado en la utilización de imágenes seleccionadas de 24 países diferentes, sin el implemento de algún tipo de narración o trama especifica y con el acompañamiento de una banda sonara algo épica y característico de cada una de las ilustraciones. Este filme comienza mostrando una selección de paisajes naturales totalmente libre de la presencia humana, posteriormente se enfoca en lugares donde la diversidad de culturas y religiones son predominantes pero con una armonía muy estrecha con su ámbito natural, estas sociedades aún se mantienen en pie resistiéndose al paso del tiempo y a la presencia de nuevas civilizaciones. Con la continuidad de las ilustraciones resaltan cada vez más los diversos rituales de tribus y sociedades acostumbradas a un modo de vida. Así mismo se destaca un contraste muy llamativo entre imágenes de monasterios estrechamente relacionados con la naturaleza e imágenes de ciudades altamente pobladas y civilizadas como es la ciudad de Tokio, en este contraste se puede sentir una aceleración en las ciudades urbanas en oposición a la paz que poseen los monjes en su estilo de vida; donde particularmente fue una de las escenas más importantes del filme ya que muestra ambos contextos del mundo actual. En el avance del documental se muestra cada vez más la inmensidad de paisajes naturales con un valor indescriptible pero que el hombre se empeña cada vez más en destruir, mediante la tala y la extracción de minerales naturales para sus bienes materiales. Esta breve reseña da una visión general de que más que un simple filme es una demostración de la diversidad de cultural que existe actualmente en nuestro mundo.Baraka, una película fuera de lo ordinario, que deja una simple visión de lo diverso y maravilloso que puede ser el mundo en el que vivimos para todos aquellos que crean que lo han visto todo.</description>
            <author>http://www.mysofa.es/carloslabastida/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
        </item>
        <item>
            <title>Opinión de Oscar de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/318959/abre_tus_ojos/</link>
            <description>Cuando uno se atreve decir &amp;quot;este mundo...&amp;quot;, en el mejor de los casos, esas palabras aluden a un pobre recorte de la realidad personal; Baraka nos abre los ojos de un modo lapidario y con una exquisita sensibilidad, asistimos a un despliege de imágenes soberbio para vislumbrar &amp;quot;este mundo&amp;quot;. Y como las palabras no alcanzan para dar una idea de él aquí no están, y lo bien que hacen de tomarse un descanso; en contra partida hay música y hay canto, pues con ellos se vislumbra mejor este mundo.Qué hallazgo el de Ron Fricke el de contraponer a esa música el ruido de la ciudad; allí el director nos registra viviendo una vida de vértigo alocado, también opuesto a la danzas sagradas, en comunión con la tierra.Cómo todas las cosas que nos hacen crecer Baraka nos plantea preguntas: qué es ser humano? Detrás de qué corremos? En qué creemos? y otras tantas que el espectador va descubriendo. Finalmente, el tiempo es otro factor que está en juego en la película: el director parece sugerir que hay dos tiempos, por un lado el de la naturaleza y allí las imágenes cobran una fuerza inusitada. Por el otro aparece el tiempo diseñado por el hombre civilizado, y en este sentido las imágenes dan cuenta de una mecanicidad en la que el hombre es un engranaje más. De esto, que en la película suma ricos matices desde algún lugar nos llega el eco de una pregunta incómoda: es el nuestro un ritmo que sincroniza con los tiempos de la vida? o mejor, qué nos hemos hecho los unos a los otros, al planeta que ya no podemos conectarnos con el ritmo de la vida? Por qué lo seguimos haciendo?Baraka significa aliento de vida, bendición, quizás por ahí encontremos una posible respuesta.</description>
            <author>http://www.mysofa.es/elolmeca/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
        </item>
        <item>
            <title>Opinión de Jabi de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/311148/sobran_las_palabras/</link>
            <description>En una ocasión me preguntaron si sabía cuanto costaba una barra de pan, la respuesta era fácil, ¿50 céntimos?. A través de este documental me he dado cuenta de que un producto, cualquiera que sea, en una economía de mercado cuesta lo que los miembros de de esa sociedad estén dispuestos a pagar por el. Para que un pollo llegue a nuestra mesa, (en el primer mundo) tenemos que pagar transporte, almacenamiento, distribución y un largo etc. de lo que llamamos costes, o lo que es lo mismo, el valor real de lo que costarían 20 o 30 pollos. Teniendo en cuenta de que para que el pollo llegue a nuestra mesa hemos de sufragar con recursos el equivalente a 20 o 30 unidades, y sabiendo que los recursos del planeta son limitados, pues resulta que en el primer mundo, en el que habitan el 20% de la población mundial, consumimos el 80% de los recursos, y el resto es decir el 80% de la población, se tiene que administrar el 20% restante... Quizá Marx pudiera decir algo más al respecto con más datos, pero está claro, el modelo capitalista globaliza los recursos, y detrás de ellos, logicamente, las poblaciones; extermina las culturas que no son competitivas con un imperialismo disfrazado de bienestar, y por supuesto, con un desarrollo completamente insostenible....¿dónde vamos a ir a parar?. Sinceramente, yo no me siento más féliz con mi televisor de plasma, con un teléfono móvil, con mi ordenador portátil ni con ropa nueva cada temporada, y estoy seguro, que en el fondo, todas las gentes que aparecen en el documental son mas felices y se sienten más satisfechas de lo que me siento yo.Empiezo hablando de política, por que me parece que eso es lo que realmente trasmite Baraka, ni siquiera un llamamiento a los políticos, ya que poco pueden hacer, sino a la fe promovida por todas las religiones. Y con eso empieza, con las manifestaciones religiosas que se olvidan que el verdadero Dios es la madre naturaleza, y que si no somos capaces de vivir en armonía con el medio estamos destinados a la autodestrucción. Con maravillosas imágenes y una envolvente banda sonora con música étnica, el autor consigue hacernos pensar, sacar conclusiones, buscar nuestro lado más temático y hacer trabajar a esa (la inteligencia) que tantas veces tenemos acomodada en el cojín. Nos muestra imágenes de lo más duro también, asimilando a cárceles las megaconstrucciones que necesitamos para albergar a una población globalizada, y las compara con la tranquilidad de la vida sin consumo, sin prisas, sin problemas, sin mentiras, sin corrupción de los que ni tienen ni necesitan bienes materiales.Estupendo, magestuoso, sublime, bello, realista, trabajado y sin ni una sola palabra.. ¿se puede decir más?Sin duda es lo mejor que he visto en años, ojala se produjeran más filmes de este tipo y la gente tuviera un poco más de paciencia para verlos y disfrutar de los impresionantes paisajes por los que cualquier fotógrafo hubiera vendido su alma al diablo.....</description>
            <author>http://www.mysofa.es/zipizape/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
        </item>
        <item>
            <title>Opinión de Dario de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/301159/baraka_y_la_diversidad_cultural/</link>
            <description>Baraka es un documental poético de vanguardia filmado en 1992 por el director estadounidense Ron Fricke. No posee elementos narrativos, como trama, personajes o narración, sino que es un conjunto de imágenes seleccionadas de diferentes culturas de 24 países, con una banda sonora envolvente que las acompaña. El nombre del título es una palabra de origen Sufí (una comunidad islámica), cuyo significado es bendición, aliento de vida.Baraka comienza mostrando dos paisajes naturales, casi libres de la huella humana; por un lado, el Himalaya, en Nepal, donde se halla un monasterio tibetano, y por el otro, un macaco bañándose tranquilamente en las aguas termales de Nagano, Japón, rodeado de montañas nevadas cuya formación es casi tan antigua como la Tierra misma. La grandeza de la naturaleza se muestra claramente ante la imponente vista del Monte Everest.Luego, pasan escenas de Bhaktapur, antigua capital de Nepal, de las culturas antiguas en donde todavía se realizan ancestrales aproximaciones a lo sagrado. En la India, un sabio sadhú practica yoga mientras lee textos sagrados. Estas sociedades aún se mantienen en pie, resistiéndose al paso del tiempo, rindiéndole culto a lo divino, en contraste con el agnosticismo y neoliberalismo secular actual.Continúan las imágenes de ceremonias religiosas. Desde el pueblo judío realizando sus rituales frente al Muro de los Lamentos, hasta los derviches giradores (Mevlevíes) de Turquía, quienes viven dedicados al aprendizaje de la religión, prescindiendo de toda posesión material. También, se muestran otros ritos, como un monje budista de Swayambu, Nepal, que realiza su ritual prendiendo infinidad de velas, o el karesansui del templo Ryoan-ji, en Kyoto, estilo de jardín japonés seco que consiste en un campo de arena poco profunda con grava y rocas, utilizados como forma de meditación por los monjes Zen japoneses.La mirada expectante de un monje entra en contraste con las vistas de ciudades como Hong Kong o Tokio. La aceleración de los tiempos urbanos en oposición a la paz y la sabiduría del monje; una calma que recuerda a la serenidad de las olas en Big Sur, California, o a las costas de Bali, visitadas por el murmullo incesante de las olas.En Baraka se pueden visualizar los vestigios de las actividades políticas, religiosas, económicas y culturales, y que hoy son los tesoros arqueológicos más importantes del mundo, como es el caso de Angkor Wat, en Camboya, el mayor complejo dedicado a las deidades hindúes fuera del territorio de la India, o las bellas terrazas donde se cultivaba arroz en Tegalalang en Bali, Indonesia. En la región de Java Central descansa Prambanan, que es el conjunto de 240 templos dedicados a Shivá; se observa también el templo de Borobodur, considerado el monumento budista más grande del mundo.La Mesa Arch, en Canyonlands National Park, Moab, Utah, y el Parque Nacional Mesa Verde, en Colorado, EEUU, conforman otros de los paisajes a los que no ha llegado todavía la intervención del hombre. El desplazamiento de las nubes es filmado en tiempo real para luego ser mostrado con efecto acelerado, revelando una vez más la permanencia de estos imponentes panoramas, cuyo ritmo se distancia mucho del nuestro. Cuando aquellas nubes no surcan el cielo de noche, es posible contemplar a simple vista, las miles de estrellas que lo recubren, poniendo de manifiesto la grandeza del universo.Nuevamente se hace presente el contraste, aunque no tan marcado, entre la naturaleza virgen y el espacio creado por el hombre. Por un lado, las iguanas marinas en las Islas Galápagos, el único lugar del mundo en el que es posible encontrarlas, y la formación rocosa Uluru (también conocida como Ayers Rock), considerada uno de los centros turísticos naturales más famosos de Australia. Por el otro, en el mismo país, pinturas rupestres en el Kakadu National Park Darwin; los indios Kayapo y la tribu Yanomami, habitantes del sur del Amazonas brasilero, en las tierras planas de Matto Grosso y Pará; la tribu africana Ashanti, en Ghana; los maasai, nómades que vagaban libremente por los pastizales de Kenya y Tanzania en busca de un lugar más adecuado para su ganado vacuno; las ceremonias funerarias de los Pukamani, habitantes de las islas Tiwi, en Australia.Escenas como en las que se muestran el Lago Magadi, en Kenia, y las Cataratas del Iguazú, en Misiones, Argentina, expresan una vez más, el poder sublime e indiscutible de los fenómenos naturales, mientras que en las que aparece un rebaño de impalas de Masaai Mara, Kenia, o una selva tropical brasilera, demuestran la infinita belleza y armonía del ecosistema natural, que el hombre se empecina en destruir.Ante la impotencia de las tribus que poblaron esos lugares por generaciones, como los Kayapo y los Yanomami en el Amazonas, las civilizaciones occidentales talan los árboles, esenciales en la producción del Oxígeno, con la finalidad de obtener más tierras cultivables. También dinamitan las montañas, como en Serra Pelada, Brasil, o en Chuquicamata, Chile, de manera que puedan socavar en las minas más profundas, extrayendo todos los minerales, quedando luego enormes cráteres a cielo abierto, desérticos y estériles.Los antiguos pobladores de esos lugares que habían ocupado por generaciones, y que tuvieron que abandonar a la fuerza, terminan conformando sectores marginales en las Favelas, como la de Rocinha, en Río de Janeiro, o en los barrios como Mapasingue, en la ciudad ecuatoriana Guayaquil. Las condiciones de vida que allí se muestran, sin embargo, no parecen ser peores que las de Kowloon, la Ciudad amurallada de Hong Kong, la cual tuvo que ser demolida a principios de los 90 por los problemas sanitarios y de seguridad.Las mujeres que trabajan en la fábrica de cigarrillos Gudang Garam, en Kediri, Indonesia, no pueden escapar al rigor de la rutina y la masificación, realidad compartida por los que deben adentrarse en el infierno ambulante de un subte en la estación de Shinjuku, Tokio. Y ni hablar de las aglomeraciones en forma de nichos en donde deben dormir de una manera cruelmente inhumana los habitantes de Japón, como evidencian las imágenes de la Cápsula Verde Plaza Hotel de Tokio.En la escena siguiente, se observa a un monje budista deambulando lenta y solemnemente. Camina por una calle atestada de transeúntes presurosos, presas de la aceleración de las grandes ciudades modernas. Y el monje continúa tocando una campana, con la cual ahuyenta los malos espíritus y el desplazamiento de un alma sensible hacia las laderas de la montaña mítica hindú, el Monte Meru, que une el cielo con la tierra; pareciera que fuese tan distante de la realidad japonesa actual, inmersa en el crimen organizado con más adeptos en todo el mundo: los Yakuza.Nuevamente la coexistencia de tiempos diferentes en un mismo espacio; por un lado, la ocupación ancestral de las tierras amazónicas, y por el otro, la ajetreada vida de la ciudad metropolitana de Sao Paulo, comparable a Nueva York. Esta sincronización del ámbito laboral trasladado a la esfera de lo cotidiano se encuentra también en lugares como la Mezquita Istiqlal, en Yakarta, la estación de Shibuya, en Tokio, y la terminal de Manhattan. Un paneo aéreo sobre una gran avenida muestra el precipitado pero sistematizado movimiento de los automóviles a gran velocidad, al igual que las personas, peatones ebrios por la rapidez necesaria para aprovechar y economizar el tiempo.Todo esto sumado a la maquinización del trabajo y la modernización llevada al extremo, como aquella imagen del empleado de la compañía japonesa JVC, quien pareciera estar usando un guante de protección personal, cuando en realidad se trata de un vendaje para el cuidado de las partes delicadas de los dispositivos electrónicos. Aún en los casos como las trabajadoras de la fábrica tailandesa de teclados NMB, en Bang Pa-in, que parecían estar equipadas con la indumentaria adecuada para su labor, sus movimientos mecanizados podían relacionarse con las que fabricaban cigarrillos en Indonesia. La expresión más significativa de este tipo de deshumanización es el grito silencioso de un bailarín Butoh, un movimiento surgido luego de la Segunda Guerra Mundial y como consecuencia de los bombardeos en Japón.Se puede ver cómo opera la religión, considerada como un sistema organizador de costumbres. En la ciudad de los residuos, en Calcuta, India, es tan grande la valoración de las tradiciones, que aun teniendo que hurgar entre la basura para buscar alimentos y poder seguir viviendo precariamente, las vacas, consideradas sagradas, se trasladan por los alrededores sin ser molestadas. La pobreza y el hambre extremas alcanzan un grado de indigencia en el que se vive el día a día, ya sea en los lugares más recónditos de la Tierra, como en las grandes ciudades, como Sao Pablo, imágenes que se repiten en lugares de culturas tan diferentes como Vietnam o Ecuador.No es casual que la danza Butoh preceda a los cuadros siguientes, ya que se relacionan de alguna manera con la guerra, desde la vista de la infinidad de aviones militares, la presencia de comandos en el Muro de los Lamentos, ajenos a toda ceremonia religiosa, y la quema del petróleo en el Campo Burgan, en Kuwait, luego de la guerra del Golfo y las invasiones estadounidenses a Iraq. De la frontera de este último con Kuwait, en la Jahra Road, se aprecian los cementerios de los vehículos, tirados en la ruta.El fuego representa la creación de la vida, parece decir el director de esta película al mostrarnos la producción de acero en Bytom, Polonia; en ese horno de carbón, los metales se funden para crear uno nuevo, más fuerte, que en su momento tendrá que volver a descomponerse para ser renovados nuevamente. Según él, es necesario recordar las heridas crueles de la historia, por lo que regresa a los campos de concentración de la Alemania Nazi en Auschwitz, Polonia, y las cámaras de tortura de Camboya. Se pone de manifiesto la convicción de una superioridad de la raza aria, la cual intentaba eliminar todo individuo que no respetase aquella visión del hombre y que, por lo tanto, pudiese impedir la creación de una nueva sociedad.Luego se retoman las figuras arquitectónicas: el Gran Salón del Pueblo (Tianenman Square) en Pekín, sede del Partido Comunista chino; las ruinas de Persépolis, en Irán; las pirámides de Giza; el Templo de Ramsés II, en Luxor, Egipto; las ruinas de Angkor Ta Proum y Angkor Wat, en Camboya.El Ganges, allí donde se purifican hombres y mujeres; es el río divino de la India, en cuyas orillas se asentaron ciudades como Varanasi, conocida también como la Ciudad de la luz. Allí se creman los cadáveres de los familiares difuntos. También se puede absolver de una culpa, mediante el vacío de una copa de agua que representaría los pecados.Nuevamente, la película encara un rápido vistazo a los rituales religiosos de todo el mundo: el monje japonés que golpea la campana en el Templo Ryoan-ji; el maasai que salta, intentando rozar la cima de los dioses; el derviche que baila en movimientos circulares, con ropa blanca y una mano hacia abajo y otra hacia arriba.Baraka compara de nuevo las semejanzas entre la arquitectura de la Meca, la Hagia Sophia, en Estambul, la Basílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano, el Mausoleo de Chiragh Shah, en Shiraz, Irán, que irradia centellas maravillosas de cristales.Sin el uso de palabras, la película proporciona muchos elementos para comprender la diversidad cultural que existe actualmente en nuestro mundo, ya que muestra, compara y contrasta imágenes de civilizaciones totalmente diferentes. La música étnica, presente a lo largo de la película, facilita la inmersión en esta experiencia sensorial que va más allá de las simplezas superficiales a las que se esta acostumbrados a percibir.</description>
            <author>http://www.mysofa.es/dariolis/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
        </item>
        <item>
            <title>Opinión de catherine de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/295434/imperdible/</link>
            <description>Realmente una experiencia audiovisual, impacta de principio a fin, no solamente se trata de mostrar lindos lugares y realidades, tambien deja una sensacion extraña y obliga a cuestionarse la forma que tenemos de vivir (sin mirar hacia el lado) . Documental muy bueno, exelente, muy bien ralizado, tomas increibles, buena fotografia, solo puedo decir que es imperdible.</description>
            <author>http://www.mysofa.es/catheri/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
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            <title>Opinión de Dani de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/8088/extremadamete_bonita_extremadamente_critica/</link>
            <description>Creo que fue la  primera &amp;quot;pelicula documental&amp;quot; que vi consciente que era una pelicula , y no un Doc de la 2,...... y fue toda una experiencia. Es un viaje sobre la relaccion del hombre con su entorno y como las distintas culturas interactuan con el mundo,...espero poder verla algun dia en cine Imax o similar. TOTALMENTE RECOMENDABLE. TODA UNA EXPERIENCIALo mejor:todo ,.. la imagenes de enormes paisajes, las comparaciones y juegos visuales , la banda sonora,... no tiene desperdicio..... las miradas fijas al espectador de un indigena y de la niña de la portada pfff demoledoras ...... muy muy recomendableLo peor:nada, es perfecta</description>
            <author>http://www.mysofa.es/corchopan/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
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            <title>Opinión de Sandra de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/166354/este_es_el_planeta_donde_vivo/</link>
            <description>Es una producción muy buena, que describe perfectamente la vida en este planeta, los grandes contrastes entre la ciudad y la vida rural, nos muestra verdaderamente un paraíso lleno de vida. Imágenes y sonido muy bien complementados entre ellos.Lo mejor:La parte en que se ve las culturas china e hindú.</description>
            <author>http://www.mysofa.es/kareenakapoor/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
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            <title>Opinión de Jose de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/154743/un_regalo_para_los_sentidos/</link>
            <description>Si tuviera que mandar una sonda al espacio para definir al ser humano, entre las obras audiovisuales pondría esta cinta la primera. El recorrido que hace del Planeta desde la perpectiva de los ojos que miran, desde el sonido que envuelve, de la historia de nuestro tiempo, desde las creencias a la desigualdad, pasando por el eje del elquilibrio medio natural-humanidad es único y muestra una sensibilidad que va más alla de las simplezas a las que estamos acostumbrados en estos casos. Las imágenes están cosidas a una red que va tejiendo el argumento a la perfección, sin dejar un cabo suelto. No somos más que un eclipse en la historia del Sistema Solar, y por el paso que vamos podemos acabar eclipsando al medio. Cada vez que la veo descubro algo nuevo. Decir que es una película sin palabras no significa que no haya diálogo. El diálogo está presente en cada escena, en cada plano, cada composición. Lo ejerce Ron Fricke (director) entre cada escena y la siguiente, lo ejerce hacia el espectador, hacia su espíritu, y lo ejerce Michael Sterns (banda sonora) hacia la imagen en movimiento. Esta película es la obra cumbre de este director y el máximo exponente de este tipo de cine (nonverbal) a la espera de Samsara, cuyo argumento gira en torno al nacimiento, la muerte y el renacimiento desde varias perspectivas.El planteamiento de la interconexión entre las culturas que conforman la Tierra, la ascensión que hace sobre lo que trasciende de nuestra vida, la meditación frente a las preguntas clásicas de nuestra existencia y la huida hacia adelante que hace el hombre a costa de la explotación de los recursos están tratadas de forma magistral, mirando a las estrellas para sabernos pequeños y al alma para conocer quienes somos. A Ron Fricke lo conocí de editor en la película Koyaanisqatsi, de Godfrey Reggio, el precursor de este estilo cinematográfico; su mano y talento se notan de lejos con respecto a las otras dos películas de la trilogía Qatsi.Este tipo de cine es de mis favoritos para explicar el lenguaje audiovisual. En concreto con esta película llegamos a lugares del conocimiento que no nos permite el cine convencional. Los alumnos abren los ojos y los oidos, y su cerebro se los agradece. Técnicamente los 70 milimetros con los que se rueda esta película se agradecen al sentarte en una sala de proyección directa. La técnica de stop motion, grabación por lapso de tiempo, acompañada por soporte informático, en este caso con equipos anteriores al 92, comienzo de exhibición de la película, es, sin lugar a dudas, perfecta. Este equipo humano es capaz de inventar lo que no existe si hace falta para un rodaje, son la vanguardia del 70 mm y del Omnimax. Si alguien ha escuchado alguna vez música de Philip Glass o Michael Sterns y le ha gustado, no duden en ponerle imagen viendo esta obra de arte. Sus sentidos se lo agradecerán.</description>
            <author>http://www.mysofa.es/andenazul/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
        </item>
        <item>
            <title>Opinión de Silvia de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/146560/sin_palabras/</link>
            <description>magnifica exposición de la madre naturaleza acompañada de una magnifica banda sonora. En mi opinión, un llamada de atención ante la borágine destructiva e irrespetuosa que sufre el planeta. Se puede decir más alto pero está película sin voces, habla  lo suficientemente claro. Una maravilla. Larga vida a Ron Fricke.</description>
            <author>http://www.mysofa.es/Chirvi/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
        </item>
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            <title>Opinión de Gonzalo de </title>
            <link>http://cine.mysofa.es/pelicula/baraka_el_ultimo_paraiso/critica/148407/sin_aliento/</link>
            <description>secuencia de imágenes con música que una vez comienzas a ver eres incapaz de parpadear hasta que termina.Te transporta a través del mundo y te enseña rincones maravillosos, otros no tanto.Lo mejor:la serenidad de algunos momentos y el shamadi colectivo</description>
            <author>http://www.mysofa.es/Sidhi/</author>
            <category>Opinión</category>
            <pubDate>Thu, 01 Jan 1970 00:00:00 +0100</pubDate>
        </item>
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